Venezuela, «inteligencia» y desinformación

Venezuela está en el centro de una guerra de juegos de inteligencia y desinformación. Todo lo que dicen las partes interesadas tiene que ver con eso. Las versiones falsas de los hechos son las municiones principales de ambos bandos enfrentados, en el interior y en el exterior de Venezuela.

Cuando Juan Guaidó anunció el martes muy temprano que estaba con Leopoldo López, recién liberado, en la base aérea de La Carlota, era una información engañosa. En realidad, se hallaban en un punto cercano a esa base militar. No es lo mismo estar en la puerta de un cuartel que adentro. Unos metros de distancia, en casos como este, equivalen a un océano.

A su vez, el régimen de Nicolás Maduro engañaba cuando mostró oficiales diciendo que habían ido engañados al lugar donde Guaidó y López procuraban un foco de rebelión.

El verdadero poder. Maduro marcha por las calles de Venezuela con militares y soldados | Foto: clarin.com

La pregunta es quién dice la verdad sobre lo que ocurrió en la cúpula chavista, ¿Washington o Moscú?

Según el gobierno norteamericano, el general Padrino López, todopoderoso ministro de Defensa, había aceptado en negociaciones secretas sacar a Maduro del poder y enviarlo a Cuba, para iniciar una transición.

La realidad parece desmentirlo categóricamente y, además, es muy posible que se trate de un juego de desinformación para generar confusión y enfrentamientos en la cúpula del régimen.

La “liberación” de Leopoldo López y la remoción del jefe de la policía secreta revelan que algo se está resquebrajando en la cúpula del poder chavista.

Pero también hay elementos para suponer que puede ser cierto que Padrino López haya negociado y su acuerdo haya sido finalmente abortado por injerencia rusa o por algún otro factor. Por ejemplo, la aparición de un video en el que la madre y los primos del ministro de Defensa le piden que se aleje del régimen de Maduro y se ponga “del lado del pueblo”, demuestra que el hombre clave de la estructura militar estaría, por lo menos, bajo una fuerte presión emocional para cambiar de bando.

Eso explicaría que Guaidó haya adelantado de manera desprolija la protesta organizada para el miércoles último. El líder opositor confió en una información recibida que difícilmente haya sido un anzuelo para conducirlo a otra fallida ofensiva apuntada a partir el bloque militar.

Venezuela, fracturas en la cúpula

Otro elemento que podría evidenciar facturas en las cumbres del poder es la remoción de Manuel Figuera al frente del aparato de inteligencia conocido SEBIN. La inteligencia ha vuelto a quedar en manos del general González López, quien había sido removido del cargo por el asesinato de un concejal disidente, arrojado desde el 10° piso de la prisión del Helicoide.

Si el general Figuera fue destituido es porque tuvo relación con la orden a los miembros del SEBIN que custodiaban a Leopoldo López para que lo dejaran salir de la prisión domiciliaria. Y si eso ocurrió en la conducción del aparato de inteligencia del régimen, que fue diseñado por los estrategas del G2 (servicios de espionaje y contraespionaje cubano) es porque algo se está sacudiendo y resquebrajando en la cúpula del poder chavista.

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